Antes de contaros la crudeza con la que el sistema está
aniquilando a mi especie, debo explicaros porqué nuestra condición
es una arma de doble filo.
Este texto que os pasaré, que no es más que una fotografía
literaria cargada de buenas intenciones, removió tanto el pasado y
el interior del receptor que acabó sollozando en mis brazos.
Hay diferentes tipos de dolor y llorar no es para nada malo,
aunque a los vampiros solo nos sacia la sed ver el llanto de la
felicidad. El llanto de la melancolía es tan conocido por nosotros
que despertarlo nos debilita, porqué tenemos la obligación de
ofrecer parte o toda nuestra energía al ser humano en el que lo
hayamos despertado.
Así somos los vampiros, siempre alerta, concentrados en cada
ínfimo detalle, para que no se produzcan injusticias.
El texto que os he comentado es el siguiente:
Raquel se desmelena cual cantante de Amaral afirmando “Moriría
por vos”.
Un libro abierto al que solo un mundo cínico y perverso como es
el que nos rodea podría hacer daño.
Porque de sus páginas extraes pasión y energía. Extraes luz y
responsabilidad. Extraes buen hacer y buenas intenciones.
Raquel se desmelena porque le han hecho daño y ahora busca a
alguien que pueda curar sus heridas.
No basta con querer curarlas, se tiene que poder.
No es exactamente un príncipe Disney lo que necesita, a lomos de
un impresionante caballo y cargado de flores. También necesita
chispa y picardía. Lo necesita porqué su hoguera interior reclama
leña, fuego y calor. Lo requiere porqué por vez primera siente lo
crudo que puede llegar a ser el eterno invierno.
Raquel se desmelena confiando en propios y extraños.
Lo hace con elegancia, con delicadeza y sentido del humor, lo hace
de manera que parece imposible que centenares de hombres no caigan
rendidos a sus pies con un simple chasquear de sus dedos.
Es capaz de pincharte con una aguja gigante haciéndote sentir que
estás a salvo.
Es capaz de ponerte a dieta, haciéndote pasar hambre,
convenciéndote de que es lo correcto.
Es capaz de lo mejor de lo mejor.
Pero es incapaz de hacer daño. No porqué no pueda, sino porqué
no quiere. No le interesa.
La vida para ella es demasiado bonita como para aceptar la
existencia de pútridos excrementos.
De modo que se centra en lo positivo, siempre en lo constructivo,
mientras aguarda paciente a que su príncipe gamberro, fiel pero
ardiente, eche su puerta abajo para invadir su vida.
En otras circunstancias sería un placer reventar la puerta de su
casa, pero por ahora me basta y me sobra con ser su paciente con
derecho a amigo.
Porque cada vez que veo a Raquel desmelenarse una sonrisa aparece
en mi rostro.
Es hermosa en cuerpo y alma, de modo que el hospital de día es su
apropiado lugar.
Es otro Ángel dispuesto a sacrificarse por un trabajo bien hecho.
Dispuesto a sacrificarse por hacer el bien.
Sus dos tesoros pueden estar tranquilos con una madre así.
La rabia del asunto radica en que merece que esa persona aparezca
sin dilación, no para machacarla a polvazos, sino para serenar su
alma haciéndole el verdadero amor por vez primera en su vida.
Eso serenaría las furiosas aguas con la que el río de su vida
desciende montaña abajo precipitadamente.
Transformaría en un lago primaveral su vida y su existencia.
Raquel, desmelénate cada día. Y no renuncies por tóxicos o
edades, juzga por corazón. De ese modo obtendrás lo que necesitas
para poder llorar en paz las lágrimas que ya has reprimido por
demasiado tiempo.
Personalmente yo ya te quiero, y deseo lo mejor para ti.
Si mi Dios me escucha, que te lo conceda todo cuanto antes.
Pues quiero verte sonreír, sobre todo, con la melancólica mirada
que me mata cuando me mira.
Resulta complicado hacer algo con la intención de abrazar a una
persona y acabar abrazándola pero porqué la has dejado al borde del
colapso.
Así pues, si os transformáis en vampiros, recordad que tendréis
un gran poder entre las manos, y que siempre deberéis ir con cuidado
a la hora de utilizar. Pues sirve tanto para curar como para herir.
El sistema solo considera que herimos.
Valery, la chica de la que os hablé por vez primera al contactar
con vosotros, acabó transformándose en un ser solitario y oscuro,
que se aprovechaba de la estupidez masculina para destruir egos como
si de una guerra de sexos se tratase. Actualmente está perdida, ha
olvidado por completo las enseñanzas de Adrian, su creador, que no
corrió mejor destino.
Él quiso enriquecerse con su condición, y acabó podrido por
dentro. Ahora vive en una gran casa, con muchos lujos, pero el vacío
existencial que los vampiros llevamos dentro, al menos hasta el logro
de Allan, lo está corroyendo lenta y paulatinamente, en un
trayectoria de vida menospreciable que lo conducirá, seguramente, al
suicidio.
Ambos son víctimas de sendos ataques del sistema.
Que el sistema premie a los que, con artimañas baratas, pueden
acostarse con una mujer, despertó la ira en el corazón de Valery,
alejándola de su misión de hacer el bien y decantando su partida de
ajedrez hacia una simple e inútil caza de peones.
Que el sistema pudra con dinero el alma de las buenas personas es
de sobra conocido. Con los vampiros de baja conciencia ocurre lo
mismo, solo es necesaria una cantidad de dinero algo más elevada. En
función de las habilidades del vampiro, se le pone al frente de un
negocio y es el propio vampiro quien cava su tumba.
El sistema tiene ataques para cada tipo de vampiro.
Para grupos de vampiros.
Para la raza entera de vampiros.
Es una partida de ajedrez en la cual, ya prácticamente en jaque
mate, Allan mi creador ha movido el frágil peón que era a un punto
en el cual ha resucitado a nuestra reina.
Otro día os hablaré de ella, Valkiria. De momento baste con
decir que su inteligencia es solo comparable a su hermosura.
Mi misión no es solo la creación de un ejército de vampiros,
sino hacer de éstos vampiros puros, intocables por un sistema que en
última instancia simplemente te vence con tu miedo a la muerte, no
como la ve el ser humano, sino como la sentimos nosotros.
Aprovecha nuestro vacío existencial para alejarnos de nuestro
camino.
¿Cómo se convierte un vampiro en un vampiro puro?
Mi técnica ha sido enfrentarme desde que nací a todos mis
miedos, hasta conquistarlos todos y abrir al fin los ojos a una
verdad incontestable, que no descansaré hasta hacer de este un mundo
mejor.
Pero hay otras técnicas, a medida que los nuevos vampiros se den
a conocer, yo las iré aplicando, diseñando sobre la marcha.
Una marcha que debe contrarestar a la marcha imperial con la que
el sistema nos intenta asustar.
Siento que Raquel llorase, pero no me arrepiento de haber removido
su corazón acariciando su alma. Ella es ya, seguramente un vampiro.
El primer vampiro al que trataré de purificar para convertirlo en un
buen soldado de Dios, del Universo, de la Existencia.
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